David Stewart, antiguo Malt Master, y probablemente una de las personas más influyentes de la historia del whisky, diseñó en los 80’s un concepto conocido como «Cask Finishing», consistiendo en agregar una nueva paleta de aromas y sabores a un whisky madurado llevándolo de su barrica original a otra distintiva unos meses, para poder jugar con la complejidad aromática manteniendo el corazón de la destilería inalterable. Portwood 21 años, considerado la obra maestra de David Stewart, es madurado en barricas de roble americano durante al menos 21 años, para ser finalizado en pipas de vino Oporto unos meses más, logrando el culmine de la elegancia y sofisticación.